Aranda de Duero. 25 de julio de 2017

La Red de Calor con Biomasa de Aranda avanza en la tramitación municipal para comenzar el proyecto

La empresa soriana Rebi construirá una central de energía térmica para abastecer de calefacción y agua caliente a 3.300 viviendas y edificios públicos

La empresa soriana Rebi, líder en España en la creación, explotación, gestión y comercialización de redes de calor con biomasa ha desembarcado en Aranda de Duero. Ya tiene muy avanzados los trámites municipales para comenzar la construcción de su Red de Calor con Biomasa que abastecerá de calefacción y agua caliente a 3.300 viviendas y edificios públicos en la ciudad arandina. La inversión, completamente privada, del proyecto asciende a 8 millones de euros.

Un total de 10 megavatios de potencia instalada generarán 45,5 millones de kilovatios de energía térmica en una central que consumirá 13.500 toneladas de biomasa local al año. Los edificios conectados dejarán de emitir 14.700 toneladas de CO2 a la atmósfera y se crearán 40 puestos de trabajo entre directos e indirectos.

El promotor del proyecto que es la empresa Rebi, pertenece al grupo soriano AMATEX BIE, uno de los mayores del sector de la madera en España, con plantas de transformación de madera en biomasa en Cabrejas del Pinar (Soria) y Mombeltrán (Ávila). Además de las Redes de Soria, Ólvega y Valladolid, Rebi encara nuevos proyectos en Guadalajara y Alcorcón. Ha abierto una sede en la avenida de Castilla número 67 de Aranda, donde actualmente, la técnico Graciela Azofra ofrece información sobre el proyecto y explica que “ya estamos explicando a los colectivos, asociaciones y otros grupos el proyecto que vamos a desarrollar aquí muy pronto; los primeros con quienes nos hemos puesto en contacto son los administradores de fincas, puesto que son con quienes más conjuntamente vamos a trabajar para explicar a los vecinos las ventajas de comenzar a usar una energía renovable como es la térmica de biomasa”.

La Red de Distribución de Calefacción y Agua Caliente Sanitaria tiene su origen en una Planta Térmica. De la central parten varios ramales independientes. Por las tuberías discurre energía térmica en forma de agua caliente a una temperatura de 90 grados centígrados, llega a la salas de calderas de los edificios y, a través de un equipo denominado subestación de intercambio ubicado en cada sala, cede su energía al agua del circuito de cada edificio, manteniendo en todo momento la independencia entre los circuitos de la red y de cada edificio mediante un intercambiador de placas.

De esta forma, la caldera central de gas o gasóleo queda apagada pero funcional. En ese momento se produce el cambio de un combustible fósil a uno renovable, la biomasa, con la misma generación de calor que el servicio actual. Paralela a la tubería de ida, trascurre la de retorno, que vuelve con agua fría a la central térmica, ambas totalmente aisladas para minimizar la pérdida de calor en los kilómetros de Red.

Incluye un sistema de detección de fugas y averías de última generación, todo el circuito está monitorizado y conectado al sistema de telegestión.

Los clientes que se incorporen a la Red no deben llevar a cabo inversiones en sustitución y mantenimiento de calderas, solo contratan un suministro energético renovable a precios muy competitivos con respecto a la oferta de combustibles fósiles, con un ahorro mínimo real del 10 por ciento sobre su factura actual. El combustible en este caso procede de la limpieza de los bosques de la provincia, actividad que genera riqueza y disminuye el riesgo de incendios. Además permite una estabilidad de pecios para los clientes al no estar relacionados con la evolución del petróleo. Adicionalmente, reducen las emisiones de CO2 que, solo en el caso de la Red de Calor de Aranda supone una cuantía que supera las 14.000tn/año, lo que equivale a retirar unos 6.000 coches de la circulación.

“Los primeros en apoyar el proyecto fueron los integrantes de la corporación municipal”, explica el consejero delegado del Grupo, Alberto Gómez, “quienes nos recibieron con los brazos abiertos muy interesados en la iniciativa”. De hecho, la alcaldesa de Aranda de Duero, Raquel González, ya visitó en 2015 la central térmica de biomasa que la empresa ha construido en Soria en el proyecto de la Red de Calor que abastece de energía térmica ya a más de 8.000 sorianos y una veintena de edificios públicos en su primera fase, y continúa en una segunda etapa en este momento. El motivo de la visita de la primera edil, que fue acompañada por parte del resto de la corporación municipal, era entonces conocer de primera mano y en el lugar un proyecto que se va a extrapolar a la villa arandina.

Se creará una decena de puestos de trabajo directos, y nació de la necesidad que puso sobre la mesa la alcaldesa de hacer de Aranda de Duero un municipio energéticamente eficiente, y de la posibilidad por parte de Rebi de encontrar el cliente tipo de la Red y la demanda adecuada.

La pretensión del proyecto es extender la red de calefacción centralizada a lo largo de la zona norte desde la avenida Luis Mateos hacia el río Duero y por la parte sur de la avenida hacia el Polígono Residencial y otras zonas pobladas como el Barrio La Estación.

Características de la central térmica de Soria

La nave central albergará la instalación térmica centralizada principal de Biomasa disponiendo de la siguiente distribución de superficies útiles aproximada: Sala de calderas 1.200 m2, Silo-almacenamiento 250 m2, Depósito de inercia 4.000 m3.

La zona de actuación en la parcela señalada de la Calle Santander número 8-10, en el polígono Allendeduero, cercana a núter Leche Pascual, y Michelín.  

Cuenta con 2 calderas de biomasa, una de 7.000 kW y otra de 3.000 kW. El sistema de alimentación de los equipos se realiza mediante dos sistemas de piso móvil, los cuales alimentarán de forma independiente a dos sinfines principales exteriores al silo. Cada uno de los equipos generadores de energía con biomasa incluye el sistema multiciclónico de filtrado y a mayores el sistema de filtro de mangas, es decir, que se incluyen dos filtros de mangas, uno por cada caldera, debido a que se considera muy importante la inclusión de este sistema en la instalación, como modelo de instalación eficiente y responsable en emisiones.

Economía, ecología, confort y seguridad

Las ventajas a nivel técnico del proyecto pasan por evitar riesgos de fugas y escapes, molestias o ruidos en las descargas de combustibles, y olores procedentes de los cuartos de calderas.

La generación de empleo local y revitalización del medio rural es uno de los puntos básicos de las ventajas sociales. El 100 por ciento del coste de la biomasa se genera y consume en el territorio nacional, evitando déficit comercial internacional. Un megavatio de energía producida mediante biomasa produce 10 puestos de trabajo indirectos.

La energía térmica, generada por la combustión de biomasa, constituye una energía alternativa, limpia y renovable. El uso de biomasa o de sus derivados puede considerarse neutro en términos de emisiones netas de dióxido de carbono al emplearse en cantidades iguales a la producción neta de biomasa del ecosistema que se explota.

La biomasa es un combustible natural compuesto por residuos orgánicos de los aserraderos, de las podas de los montes, de las limpiezas forestales y de los cultivos energéticos.

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